El valor de la acuarela y el dibujo en el Jardín de Infancia Waldorf

En nuestro Jardín de infancia, el ritmo semanal se entrelaza con diversas actividades artísticas que nutren el desarrollo del niño de forma integral. Son experiencias donde el color y la materia educan los sentidos y la voluntad. El día de la acuarela, el niño experimenta el fluir del pigmento sobre el papel empapado. Sin líneas rígidas que limiten su movimiento, el pincel se desliza permitiendo que los colores se encuentren y se transformen libremente.

Cuando llega el momento del dibujo con ceras o lápices de colores, el gesto cambia hacia la estructura. Al trazar sobre el papel seco, el niño empieza a definir el espacio y a coordinar su ojo con su mano. El uso de materiales de alta calidad y pigmentos naturales educa su sensibilidad estética, y el trabajo es el primer paso para confiar en su propia capacidad de obrar en el mundo, equilibrando su pensar, su sentir y su voluntad desde la experiencia directa.